La escucha

Silencio, calla, no participes aún, intenta frenar tus instintos de sabelotodo que sobrevuela la sala. Deja que fluya la reunión como fluye una guitarra clásica, escucha… disfruta… y pregunta.

Intenta escuchar a todos los participantes de la reunión, pregúntales su opinión, igual te llevas una sorpresa. Si hablas y no dejas participar, porque tu posición es más alta en la gran empresa en la que prestas servicios, al final tu impacto será el de una gran mancha de aceite sobre la que nada podrá crecer.

Y si nada crece en una empresa, decrece y se extingue.

¿Y ese será tu legado?

Un legado de mentes sin trabajar, que estarán pero no participarán. Como dicen los más jóvenes… Un montón o pocos licenciados con master, convertidos en NPCs porque eres la persona más inteligente del mundo…

Esto va muy rápido y como persona que tiene responsabilidades directivas, hacer crecer es una de ellas. Además, es muy probable que lo hagan mejor.

No significa que no te preocupes, sino que lo hagas de una posición más reflexiva, buscando caminos, creando asociaciones. Genera compromiso auténtico, verdadero y eso solo lo consigues con la cercanía, la confianza, la generosidad y la exigencia.

Hace unos días el PSG se convirtió campeón de la UCL…. Pero lo que más me impresionó es la intensidad defensiva de su principal jugador. ¿Y eso como lo traduzco en la empresa? Como compromiso, y en la época que vivimos, sentido de urgencia. Si todas las personas de una empresa tienen sentido de urgencia, se pondrán al servicio del cliente. De cada persona que está al servicio del cliente. Al servicio de cada área que tiene que crear la solución para el cliente. Despriorizo reuniones por mi cliente, por mi compañero que está al servicio de ese cliente, me vuelco.

Pero para eso, cada persona en su posición ha de escuchar, escucha al cliente, escucha a tus comerciales, escucha… y pregunta.

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