Cómo la IA redefine el liderazgo en las empresas

Hoy en día, las empresas se enfrentan a un desafío clave: adaptarse a IA . Este proceso, no es solo una cuestión de tecnología; se trata de un cambio profundo en la manera en que las organizaciones operan, piensan y se relacionan con sus clientes y empleados. En este contexto, el liderazgo juega un papel esencial, marcando la diferencia entre el éxito y el fracaso.

Max Tegmark, físico y autor: «La inteligencia artificial es una de las pocas maneras en que podemos superar nuestras limitaciones innatas y ampliar nuestras fronteras».

Según un estudio de EY, el 70% de los proyectos de transformación han fracasado, debido a la falta de una estrategia clara, liderazgo insuficiente y problemas de comunicación dentro de las organizaciones (fuente). Los líderes no deben ser los encargados de elegir la tecnología, sino de inspirar y guiar a sus equipos durante este proceso. Una pregunta clave es: ¿Qué hace que un líder sea exitoso en este entorno? La respuesta radica en tres habilidades fundamentales: empatía, comunicación clara y visión estratégica.

Un líder empático entiende que el cambio genera incertidumbre y resistencia. Las personas tienden a temer lo desconocido, y es tarea del líder escuchar sus preocupaciones, responder a sus dudas y brindarles el apoyo necesario. Por ejemplo, cuando implementamos el «site» Soluciona Empresas en Bankia, un proyecto enfocado en digitalizar y simplificar los servicios para pymes, enfrentamos grandes retos. La tecnología era una pieza clave, pero lo que realmente determinó el éxito fue la participación activa de todos los miembros de la organización, desde el más alto nivel.

Además de la empatía, la comunicación clara fue esencial en ese proyecto. Nos aseguramos de explicar de manera sencilla los objetivos de Soluciona Empresas: mejorar la experiencia de nuestros clientes y mantener conversaciones con los clientes. Esto no se hizo con discursos complicados, sino con ejemplos prácticos y talleres en los que todos pudieron participar.

Por último, la visión estratégica fue la brújula que guió todo el proceso. Sabíamos que esta transformación no solo implicaba adoptar nuevas herramientas, sino también un cambio cultural dentro de la organización.

Las implicaciones de no actuar son graves. Sin un buen liderazgo, las empresas pueden perder recursos, tiempo y hasta a sus empleados más valiosos. Por el contrario, un líder preparado puede convertir los desafíos en oportunidades, impulsando no solo la adopción de tecnología, sino también un cambio cultural que fortalezca a la organización.

Deja un comentario